Abrir una empresa en Vietnam NO es lo que crees: costes, estructuras y errores que debes evitar

Vietnam se ha convertido en uno de los mercados más interesantes de Asia para las empresas extranjeras.

Crecimiento económico, inversión extranjera, industria, exportaciones, cadenas de suministro y una posición estratégica dentro de ASEAN.

Cada vez más empresas españolas, latinoamericanas y europeas están mirando Vietnam como destino para vender, producir, invertir o crear una base de operaciones en Asia.

Y cuando una empresa empieza a estudiar el mercado, suele aparecer muy pronto la misma pregunta:

“¿Cuánto cuesta abrir una empresa en Vietnam?”

Parece una pregunta sencilla.

Pero en realidad está incompleta.

Porque abrir una empresa no consiste únicamente en constituir una sociedad.

Hay que elegir la estructura adecuada, determinar el capital necesario, entender las autorizaciones que pueden ser necesarias, asumir obligaciones fiscales y contables, elegir correctamente al representante legal y, sobre todo, calcular cuánto costará realmente mantener la operación funcionando.

Y aquí es donde muchas empresas se equivocan.

En este artículo repasamos los principales aspectos que debes entender antes de abrir una empresa en Vietnam y algunos de los errores más habituales que vemos en proyectos de inversión extranjera.


1. Vietnam ya no es simplemente “el país barato de Asia”

Antes de hablar de estructuras y costes, hay que entender por qué tantas empresas están mirando Vietnam.

Vietnam ya no puede analizarse únicamente como un destino para producir a bajo coste.

El país ha experimentado un fuerte crecimiento económico y se ha convertido en una pieza cada vez más importante dentro de las cadenas internacionales de suministro.

Además, la estrategia China +1 ha aumentado todavía más el interés por Vietnam.

Muchas empresas no están abandonando China.

Están diversificando.

Buscan reducir su dependencia de un único mercado y crear nuevas capacidades de producción, distribución o comercialización en Asia.

Y Vietnam aparece constantemente entre las opciones.

Pero también está cambiando el perfil de las empresas que llegan.

Ya no hablamos únicamente de fabricantes.

También encontramos:

  • Empresas tecnológicas.
  • Consultoras.
  • Exportadores.
  • Empresas industriales.
  • Empresas de servicios.
  • Compañías que quieren vender en Vietnam.
  • Empresas que buscan producir localmente.
  • Inversores interesados en crear una base regional.

Por eso, la pregunta ya no debería ser simplemente:

“¿Cuánto cuesta abrir una empresa en Vietnam?”

La pregunta correcta es:

“¿Qué estructura necesita mi proyecto para poder operar correctamente en Vietnam?”

Y la respuesta puede ser muy diferente dependiendo de la actividad.


2. El error de copiar la estructura que utilizaste en otro país de ASEAN

Este es uno de los errores más habituales cuando una empresa empieza a expandirse por el Sudeste Asiático.

La empresa ya ha trabajado en otro país y piensa:

“En Tailandia hicimos esto.”

“En Indonesia funcionó así.”

“En Singapur utilizamos esta estructura.”

“Entonces en Vietnam haremos lo mismo.”

El problema es que ASEAN no es un único mercado.

Vietnam, Indonesia, Tailandia, Malasia, Filipinas o Singapur comparten región, pero tienen sistemas legales, fiscales y administrativos diferentes.

Una estructura que funciona perfectamente en un país puede no ser la más adecuada en otro.

Cambian:

  • Las licencias.
  • Los requisitos para determinados sectores.
  • Las obligaciones fiscales.
  • Los procedimientos administrativos.
  • Los requisitos documentales.
  • Los procesos bancarios.
  • Los tiempos.
  • La relación con la Administración.

Por eso, uno de los primeros errores que debe evitar una empresa extranjera es intentar adaptar Vietnam a la experiencia que ya tiene en otro mercado.

Es mucho más eficiente entender primero cómo funciona Vietnam y después diseñar la estructura.

No al revés.


3. El mito del capital social mínimo

Una de las preguntas que más reciben las empresas que quieren invertir en Vietnam es:

“¿Cuánto capital necesito para abrir una empresa?”

Y aquí existe bastante confusión.

En muchos sectores, Vietnam no establece un capital mínimo general especialmente elevado para constituir una empresa con inversión extranjera.

Pero eso no significa que puedas declarar cualquier cantidad.

El capital debe tener sentido en relación con el proyecto.

No es lo mismo una consultora con pocos empleados que una empresa que va a:

  • importar productos;
  • contratar personal;
  • alquilar instalaciones;
  • desarrollar actividad comercial;
  • adquirir maquinaria;
  • establecer una fábrica;
  • mantener inventario;
  • o realizar una inversión importante.

La Administración analiza el proyecto en su conjunto.

Por eso, declarar un capital extremadamente bajo simplemente porque quieres reducir la inversión inicial puede generar problemas si no resulta coherente con la actividad que estás planteando.

Imagina una empresa que declara que va a tener oficinas, empleados, importaciones y actividad comercial significativa.

Pero al mismo tiempo presenta un proyecto con un capital que difícilmente parece suficiente para desarrollar esa operación.

Es lógico que puedan surgir preguntas.

Por eso, la pregunta correcta no debería ser:

“¿Cuál es el capital mínimo para abrir una empresa en Vietnam?”

Sino:

“¿Qué capital necesita realmente mi proyecto para ser coherente?”

Y esa respuesta dependerá del sector, del modelo de negocio, de la estructura y de los planes de crecimiento.

Empezar de forma progresiva puede tener todo el sentido.

Lo importante es que el proyecto esté correctamente dimensionado desde el principio.


4. “Abrir una empresa” no significa lo mismo para todo el mundo

Otro error muy habitual es hablar de “abrir una empresa en Vietnam” como si existiera una única estructura.

No es así.

La estructura que necesita una empresa dependerá principalmente de qué quiere hacer en Vietnam.

Una compañía que quiere estudiar el mercado no necesita necesariamente la misma estructura que una empresa que quiere contratar empleados, vender productos, facturar localmente o desarrollar una operación completa.

Aquí aparece una figura que suele generar bastante confusión:

Representative Office

Una Representative Office puede servir para determinadas funciones de representación, investigación de mercado, promoción y desarrollo de relaciones comerciales.

Pero no equivale a tener una empresa plenamente operativa.

Una Representative Office no está diseñada para desarrollar actividad comercial directa y facturar localmente como lo haría una sociedad operativa.

Y este es un error que algunas empresas descubren demasiado tarde.

Pensaban que habían creado una estructura desde la que podrían vender.

Pero en realidad habían creado una oficina de representación.

LLC y otras estructuras societarias

Cuando una empresa necesita desarrollar actividad empresarial de forma efectiva, pueden entrar en juego estructuras como una LLC (Limited Liability Company) o, dependiendo del proyecto, una Joint Stock Company.

Estas estructuras permiten desarrollar una operación empresarial más completa, pero también implican mayores obligaciones administrativas, fiscales y de cumplimiento.

Por eso, la pregunta nunca debería ser:

“¿Cuál es la estructura más barata?”

La pregunta debería ser:

“¿Qué quiero hacer realmente en Vietnam?”

Primero se define el modelo de negocio.

Después se analiza la estructura.


5. El IRC y el ERC: abrir una empresa con inversión extranjera no es simplemente registrar una sociedad

Cuando hablamos de inversión extranjera en Vietnam aparecen dos conceptos fundamentales:

IRC — Investment Registration Certificate

y

ERC — Enterprise Registration Certificate.

El IRC está relacionado con el proyecto de inversión extranjera.

El ERC corresponde al registro de la empresa.

En muchos proyectos con inversión extranjera, primero se tramita el IRC y posteriormente el ERC.

Esto es importante porque demuestra que la entrada de una empresa extranjera no consiste simplemente en rellenar un formulario para registrar una sociedad.

La Administración puede analizar diferentes aspectos del proyecto:

  • La actividad prevista.
  • La estructura.
  • El capital.
  • El proyecto de inversión.
  • Los requisitos aplicables al sector.
  • La documentación presentada.

Y aquí aparece otro punto importante.

No todos los sectores tienen exactamente el mismo proceso.

Hay actividades relativamente sencillas y otras que pueden estar sujetas a condiciones adicionales, autorizaciones o requisitos específicos.

Por eso, dos empresas extranjeras pueden iniciar su proceso de implantación en Vietnam y encontrarse con recorridos completamente diferentes.


6. El verdadero coste no es constituir la empresa

Este probablemente sea uno de los errores más importantes.

Muchas empresas preparan un presupuesto que incluye:

“Coste de constitución de la empresa.”

Y ahí termina el cálculo.

Pero ese es únicamente el principio.

Una vez constituida la sociedad empiezan otras obligaciones:

  • Contabilidad.
  • Fiscalidad.
  • Declaraciones.
  • Cumplimiento administrativo.
  • Obligaciones laborales.
  • Gestión bancaria.
  • Licencias adicionales, cuando sean necesarias.
  • Documentación.
  • Renovaciones o procedimientos administrativos aplicables.
  • Gestión corporativa.

Por eso hay que diferenciar dos conceptos:

Coste de abrir

Lo que necesitas para constituir y estructurar la empresa.

Coste de operar

Lo que necesitas para mantenerla funcionando correctamente.

Y la segunda cifra puede ser mucho más relevante para la planificación financiera del proyecto.

Una empresa puede descubrir que constituir la sociedad era relativamente sencillo y competitivo.

Pero después tiene que mantener una estructura administrativa, fiscal y contable durante años.

Por eso, antes de entrar en Vietnam, conviene preparar un presupuesto que contemple al menos el primer año completo de operación, no solamente el día de constitución.


7. El representante legal no es simplemente un nombre en un documento

Otro aspecto que muchas empresas extranjeras subestiman es el representante legal.

Toda empresa en Vietnam debe contar con un representante legal.

Y una de las primeras preguntas suele ser:

“¿Tiene que ser vietnamita?”

No necesariamente.

Puede ser vietnamita o extranjero, siempre que se cumplan los requisitos legales aplicables.

Pero lo realmente importante no es la nacionalidad.

Es entender la responsabilidad asociada a esta posición.

El representante legal puede actuar en nombre de la empresa y asumir funciones relevantes dentro de la gestión y representación de la sociedad.

Por eso, elegir a esta persona simplemente porque “hay que poner a alguien” puede ser un error.

No debería ser una decisión puramente administrativa.

Debería formar parte del diseño de la estructura de la empresa.

Además, modificar posteriormente determinados elementos societarios puede requerir procedimientos adicionales.

Por eso, la pregunta no debería ser:

“¿Quién puede firmar?”

Sino:

“¿Quién tiene sentido que asuma esta responsabilidad?”

El representante legal no es un trámite.

Es una figura importante dentro de la estructura empresarial.


8. El coste del que casi nadie habla: el tiempo directivo

Hay un coste de internacionalización que rara vez aparece en un Excel.

El tiempo.

Cuando una empresa calcula su entrada en Vietnam suele pensar en:

  • Constitución.
  • Oficina.
  • Salarios.
  • Contabilidad.
  • Impuestos.
  • Licencias.
  • Proveedores.

Pero casi nunca aparece una línea llamada:

“Horas del equipo directivo.”

Y esas horas existen.

Reuniones.

Seguimiento.

Coordinación.

Decisiones.

Gestiones bancarias.

Proveedores.

Documentación.

Adaptación del modelo de negocio.

Problemas administrativos.

Relación con socios.

Y todo esto requiere tiempo.

Especialmente durante los primeros meses.

Por eso, una expansión internacional no se paga únicamente con dinero.

También se paga con dedicación.

Y cuanto más pequeña sea la estructura de la empresa matriz, mayor puede ser el impacto.

Una compañía con un equipo internacional dedicado puede absorber mejor estas tareas.

Pero si toda la expansión depende del fundador o de uno o dos directivos, la carga puede ser considerable.

Aquí es donde contar con apoyo local puede marcar una diferencia importante.

No únicamente porque alguien pueda ayudarte con los trámites.

También porque puede reducir errores, acelerar determinadas gestiones y liberar al equipo directivo para que se concentre en las decisiones estratégicas.


9. Fiscalidad y contabilidad: la parte que empieza después de abrir

Otra idea equivocada es:

“Primero abrimos la empresa y después buscamos una gestoría.”

La realidad es que la parte contable y fiscal forma parte del funcionamiento de la empresa desde el principio.

Una sociedad operativa tiene obligaciones periódicas que requieren seguimiento.

No se trata simplemente de presentar impuestos una vez al año.

Hay que mantener una contabilidad adecuada, gestionar documentación, realizar declaraciones y cumplir con las obligaciones aplicables a la actividad.

Además, Vietnam cuenta con sus propios estándares contables, conocidos como Vietnam Accounting Standards (VAS).

Esto significa que una empresa extranjera no debería asumir que su sistema contable de origen puede trasladarse automáticamente a Vietnam.

La documentación, los criterios y los procedimientos deben adaptarse al marco local.

También existe la figura del chief accountant, contemplada por la normativa contable vietnamita y cuya necesidad debe analizarse según la estructura y organización de cada empresa.

Y, por supuesto, cuanto más crece una operación, mayor puede ser la complejidad.

Más empleados.

Más proveedores.

Más operaciones internacionales.

Más facturación.

Más movimientos financieros.

Más obligaciones.

Por eso, cuando hablamos de fiscalidad en Vietnam, no basta con preguntar:

“¿Cuál es el impuesto de sociedades?”

El porcentaje es solamente una parte de la ecuación.

La otra es entender cuánto cuesta y qué recursos requiere cumplir correctamente con todas las obligaciones fiscales y contables.


10. Los costes ocultos que muchas empresas descubren demasiado tarde

Una empresa puede preparar un presupuesto aparentemente completo y aun así encontrarse con costes que no había previsto.

No necesariamente porque exista un gran gasto inesperado.

Muchas veces el problema está en la acumulación de pequeñas tareas.

Por ejemplo:

  • Documentación.
  • Traducciones.
  • Legalizaciones.
  • Gestiones administrativas.
  • Coordinación entre proveedores.
  • Procedimientos bancarios.
  • Seguimiento de expedientes.
  • Comunicación entre la matriz y la filial.
  • Gestión de operaciones internacionales.

Cada una de estas tareas puede parecer pequeña.

Pero juntas pueden consumir mucho tiempo y recursos.

Y cuanto más internacional es la estructura, mayor puede ser la coordinación necesaria.

Una matriz en Europa.

Una filial en Vietnam.

Proveedores internacionales.

Clientes de diferentes países.

Pagos internacionales.

Personal local.

Asesores.

Bancos.

Administración.

Todo tiene que estar coordinado.

Por eso, muchas veces el problema no es un gran obstáculo.

Es la suma de muchos pequeños obstáculos.


11. Abrir una empresa no significa estar listo para operar

Este es probablemente el concepto que mejor resume todo el episodio.

Constituir una empresa y tener un negocio funcionando son dos cosas diferentes.

Puedes tener una entidad legal registrada.

Pero todavía necesitas:

  • Poner en marcha la operación.
  • Contratar.
  • Organizar proveedores.
  • Desarrollar clientes.
  • Adaptarte al mercado.
  • Cumplir con tus obligaciones.
  • Gestionar la contabilidad.
  • Resolver cuestiones bancarias.
  • Desarrollar una estrategia comercial.
  • Construir relaciones.

Por eso, abrir una empresa no debería considerarse el objetivo.

Es solamente el comienzo.

Y esto conecta directamente con una de las ideas principales del episodio anterior:

Vietnam no es un mercado en el que simplemente llegas, abres una sociedad y empiezas a vender al día siguiente.

La internacionalización necesita tiempo.

Necesita estructura.

Necesita seguimiento.

Y necesita capacidad interna para gestionar el proceso.


El verdadero error: pensar que el coste de Vietnam es el coste de constituir una empresa

Después de todo lo anterior, podemos volver a la pregunta inicial:

¿Cuánto cuesta abrir una empresa en Vietnam?

La respuesta correcta es:

Depende.

Depende de:

  • La actividad.
  • El sector.
  • La estructura.
  • El proyecto de inversión.
  • El capital necesario.
  • Las licencias.
  • El número de empleados.
  • La operativa.
  • Las obligaciones fiscales.
  • La contabilidad.
  • La estructura de la empresa matriz.
  • Y el nivel de apoyo local que necesites.

Por eso, dar una cifra genérica puede resultar más engañoso que útil.

Una empresa puede necesitar una estructura relativamente sencilla.

Otra puede necesitar inversión, licencias, personal, instalaciones y una estructura administrativa mucho más compleja.

El coste de entrada no es el mismo.

Y tampoco lo es el coste de mantener la operación.


¿Qué deberías analizar antes de abrir una empresa en Vietnam?

Antes de empezar cualquier proceso de constitución, una empresa extranjera debería responder al menos estas preguntas:

1. ¿Qué quiero hacer realmente en Vietnam?

¿Vender?

¿Importar?

¿Producir?

¿Contratar?

¿Desarrollar mercado?

¿Representar a la empresa matriz?

La respuesta condicionará la estructura.

2. ¿Necesito realmente una sociedad local?

No todos los proyectos necesitan exactamente el mismo nivel de presencia.

Antes de constituir, hay que analizar el modelo de entrada.

3. ¿Qué estructura jurídica encaja con mi actividad?

Representative Office, LLC u otra estructura pueden responder a necesidades diferentes.

4. ¿Qué capital necesita realmente mi proyecto?

No se trata simplemente de encontrar un supuesto “mínimo”.

El capital debe ser coherente con la operación que se pretende desarrollar.

5. ¿Qué obligaciones tendré después de constituir?

Contabilidad, fiscalidad, cumplimiento, personal, licencias y administración deben estar incluidos en el presupuesto.

6. ¿Quién asumirá la representación legal?

No debería ser una decisión de última hora.

7. ¿Cuánto tiempo tendrá que dedicar mi equipo?

Porque la internacionalización también consume recursos directivos.

8. ¿Estoy preparado para operar, no solamente para constituir?

Esta es probablemente la pregunta más importante de todas.


Vietnam ofrece oportunidades, pero hay que entrar con una estructura que tenga sentido

Vietnam puede ser una excelente opción para empresas que buscan crecer en Asia.

Pero el atractivo del mercado no significa que cualquier estructura vaya a funcionar.

Tampoco significa que abrir una empresa sea automáticamente barato, rápido o sencillo.

El verdadero objetivo no debería ser:

“Abrir una empresa en Vietnam.”

Debería ser:

“Crear una estructura que me permita operar correctamente en Vietnam.”

Porque constituir una sociedad puede ser solamente el primer paso.

Lo realmente importante viene después.

Vender.

Cobrar.

Contratar.

Cumplir.

Gestionar.

Crecer.

Y hacerlo de una forma sostenible.

Vietnam es accesible para entrar, pero serio para operar.

Por eso, antes de constituir una empresa, conviene entender exactamente qué necesitas y cuánto va a costar mantenerla funcionando.

Porque el error más caro no suele ser pagar demasiado por abrir.

Es abrir una estructura que no encaja con tu proyecto.


📺 Abrir una empresa en Vietnam NO es lo que crees

Este es el tercer episodio de nuestra serie sobre Vietnam.

En este capítulo hablamos, junto a Ixa Berruezo y Manu, Director de Double M Vietnam, sobre una de las preguntas que más recibimos de empresas extranjeras:

¿Cuánto cuesta realmente abrir una empresa en Vietnam?

Pero, sobre todo, hablamos de por qué esa pregunta no tiene una respuesta única.

En el episodio hablamos de:

  • Por qué no existe un coste único para abrir una empresa en Vietnam.
  • El mito del capital social mínimo.
  • Representative Office, LLC y otras estructuras.
  • Qué son el IRC y el ERC.
  • Por qué no debes copiar automáticamente la estructura utilizada en otro país de ASEAN.
  • Los costes que aparecen después de constituir la empresa.
  • El papel del representante legal.
  • Fiscalidad y contabilidad.
  • Los Vietnam Accounting Standards (VAS).
  • Los costes ocultos de la internacionalización.
  • El tiempo directivo que requiere abrir una operación en otro país.
  • Y por qué constituir una empresa no significa estar preparado para operar.

🎥 Dale al play y descubre qué deberías analizar antes de abrir una empresa en Vietnam.

https://youtu.be/ugwJhE3ikV0

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